domingo, 11 de enero de 2009

Carta de un padre repúblicano a su hija

"Querida hija mía:

Estoy sumamente orgulloso de ti y de tus talentos. Te escribo esta carta pocas horas antes de morir, creo profundamente que serás una buena muchacha, primero; y una buena mujer, después. Primero te quiero explicar el por qué de mi lucha, a lo mejor no lo entiendes aún, pero la verdadera razón de mi lucha has sido siempre tú, para que tengas un lugar favorable en el futuro, para que puedas expresar tus ideales sean como fueren, sin que nadie te cuestione absolutamente nada, para que entiendas lo que signifique la vida en realidad, para que los valores por los que lucho provoquen en ti un sentimiento, no de culpa si no de entendimiento. Que la palabra amor, ayuda, solidaridad, amistad, sean palabras que provoquen en ti cosas importantes, deseo que seas feliz.

Segundamente quiero que sepas que yo no fui asesinado, estoy muerto por mi culpa y solo el error es mío, no de los fascistas ni de nadie. Estoy muerto por voluntad propia, yo me metí en esto, luche empujado por ideales contrarios a los fascistas, sí, pero no les deseo ningún mal, pues ese mal irá en su mente hasta que comprendan que han hecho algo muy malo. Lo más importante que quiero decirte es que no les tengas ningún rencor, respeta sus ideales pero no dejes que te causen ningún daño ni ideológico ni físico, y si te ha llegado el momento no tengas ningún miedo, pues aunque te encuentres sola no lo estarás en realidad, TODOS nosotros estaremos ahí en donde tu creas que no estamos. Todas las personas que murieron por su ideal de libertad y república estarán ahí contigo, y con todos los demás. No derrames ni una lágrima, pues eso los hará más fuertes y sobretodo respétalos en lo verbal y se hará justicia hoy o mañana pero la guerra nunca acabará, aunque estés cansada estate siempre alerta o te apuñalarán por la espalda. Se siempre tu misma y no te dejes vencer.

Un beso de tu padre que tanto te quiere.”

Carta de un militante republicano en la Guerra Civil Española a su hija de cinco años.